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Municipio, Gobierno, Administración.

Historia

Reseña Histórica

Antes de la llegada de los españoles, las razas primitivas del territorio de Anáhuac practicaban una disciplina militar, política, agrícola y cultural. Predominaban aborígenes que tenían rasgos físicos similares a los habitantes prehispánicos,  como los indios otomíes, mexicanos, totonacas, chontales, tecos, popolacas y otros tantos que habitaron no solo la parte  norte,  centro y sur de nuestro país, sino también a los que se asentaron en regiones pródigas y peculiares que abandonaron según su propio peregrinar, dejando sus centros  ceremoniales olvidados para mejorar su situación de  vida económica, ya  que con frecuencia  también se veían afectados por tribus más fuertes, dejando así sus guarniciones defensivas-ofensivas en contra de su propia voluntad.

Por esta razón encontramos pequeñas habitaciones construidas de barro y piedra de tipo chontal, otomí, tarasco, mexica y de otras razas, cuyos vestigios de cerámica y restos humanos no solo se han encontrado por la Goleta, sino también por Amatepec y Tlatlaya.

Los pueblos prehispánicos como Toluca, Temascaltepec, Tejupilco, Amatepec Tlatlaya, Sultepec, Zacualpan y Teloloapan, entre otros de la región  del  suroeste de nuestra entidad federativa, habían sido habitados por los aborígenes o indios Otomíes, Mazahuas, Chontales y Tarascos entre otros, no sólo por los Matlazincas como suelen decir algunos historiadores.

Existen sitios importantes en Tlatlaya, Teopazul, Rincón Grande, Cerro del Tecolote, Copaltepec, San Francisco, Santa  Ana Zicatecoyan, el Cerro de Tequesquite,  y San Vicente entre otros tantos centros ceremoniales que se localizan dentro de la municipalidad.

Antes de la conquista española, Tlatlaya  era punto fronterizo importante para los matlazincas y para los mexicas. Por la colindancia existente con los tarascos de la providencia de Michoacán, con frecuencia atacaban a los Tlatlayenses que vivían dentro del imperio azteca  acosando inclusive a otros puntos fronterizos para proveerse de víctimas, llevárselos a sacrificar hasta Zinzunzan y a Auzináscuaro de la provincia michoacana.

A pesar de que Tlatlaya y  Amatepec estaban muy cerca uno del otro, eran independientes en 1582, teniendo Tlatlaya  sujetos a los pueblos de San Lucas, Suchitlán, San Mateo Tototepec, Santa María Cacahuatlán, San Gaspar Tletlepec, San Ana Zicatecoyan, San Juan Tepetlatlaya, San Pedro Mecatepec,  San Francisco  Atiquisca, San Felipe Guatepec, Santa María Asunción y Coatepec, de  todos estos pueblos Tlatlaya  era cabecera, es muy posible que por la docilidad  que estos tenían con los caciques de Amatepec, también se hayan sometido a los españoles, permitiendo a la vez ser evangelizados el año de 1526 por los misioneros.

Los de Tlatlaya al igual que los de Amatepec, no opusieron resistencia alguna a la conquista por las armas y por la religión. Hernán Cortés marqués del Valle, fue la persona que conquistó al México prehispánico, sujetando a su rey Moctezuma.

En el año 1526 llegó la evangelización a Tlatlaya por influencia de los descendientes del Tlatoani Azteca Chimalpopoca, ya que fue en  El Veladero, Amatepec donde se evangelizaron los descendientes de los Cortés Chimalpopoca, aliándose a estos los nativos de Tlatlaya, ya que propiamente tanto en lo militar como en lo religioso, estos dependían de los de Amatepec.

Por los años de 1527 a 1534, el primer encomendero fue don Juan Saucedo de: Zacazonapan, Tenancingo, Coatepec Harinas, Acuitlapilco, Xahyualcingo, Almoloya, Sultepec, Amatepec y Tlatlaya.

En Tlatlaya aparece la minería en el año de 1533 estableciendo así los peninsulares en la cabecera del pueblo y otros lugares adyacentes.

La inquisición española en Tlatlaya, inicia cuando adquirieron nombramiento de Comisario Ministros del Santo Oficio y Permisos de la Santa Inquisición para denunciar a los blasfemos y quien denunciaba a la religión católica apostólica y  romana y otro tipo de vejaciones que resultaren a favor o en contra de personajes del gobierno y personajes que ejercieron el culto religioso.

En Tlatlaya y Amatepec por el año de 1683 el licenciado José de Villarrubia Ponce de León, cura beneficiado en estos pueblos, denuncian ante Juan Gómez de Mier, inquisidor, a Manuel Rocha Barreto por blasfemo.

El año de 1729 se nombró comisario interino de la Inquisición y de notario de traer vara de alguacil mayor a favor de Juan García y José Costilla, asignados para atender la problemática de la inquisición en Amatepec y Tlatlaya.

El año de 1775, se nombra al comisario de la Inquisición al Bachiller Juan del Pilar Soto y Acuña, para atender  lo relativo en los pueblos de Amatepec y Tlatlaya sobre asuntos inquisitoriales.

Los pueblos que se consideraban dentro del  territorio de la República de Indios de Tlatlaya por los años de 1743-1754 fueron San Felipe Coatepec, San Francisco, San Juan Tepetlatlaya, San Mateo Totopec, Santa Ana, Santa María, La Goleta, Santa Cruz,  Santo  Tomás, Copaltilla y San Andrés Tepaxtitlán.

Después de la muerte de Hidalgo y Morelos, los insurgentes se dispersaron en el país en numerosas  guerrillas en el medio rural. El indulto que ofrecía el virrey Apodaca y el acoso frecuente que asolaba a varios jefes insurgentes, hicieron que dejaran la lucha armada. Ignacio López Rayón, Nicolás Bravo y Manuel Mier Terán fueron capturados; don Guadalupe Victoria desapareció en la selva veracruzana.

La lucha en el sur de las intendencias de México, Oaxaca, Puebla y Michoacán hasta Colima, se sostuvo principalmente por Vicente Guerrero, Pedro Ascencio y otros grandes patriotas, que sus guerrillas fueron canalizadas en el  sur de nuestra entidad federativa, como es el caso de los pueblos de Zacualpan, Sultepec, Coatepec de Harinas, Almoloya de Alquisiras, La Goleta, Amatepec, Tejupilco, La Sierra de Nanchititla, Temascaltepec, Valle de Bravo, Luvianos y muchos parajes más del agreste Tlatlaya.

Leona Vicario y Andrés Quintana Roo, formaron un matrimonio, complicado por la vida azarosa que llevaban a favor de la Independencia nacional, para el año de 1817 éstos procrearon a una criatura la cual nació el 3 de enero de 1817 y como una verdadera leona dio a luz a su primera hija en una cueva que se localiza a unos 300 metros hacia el poniente de la actual delegación municipal.

Mientras Pedro Ascencio controlaba Tlatlaya y la Goleta, Guerrero se mantenía en Ajuschitlán y las montañas de la Coronilla; los realistas acuartelaban en Zacualpan, Cuernavaca, Cuautla, Tejupilco, Temascaltepec, Sultepec y Tlapa. Cuando Ascencio derrota a Iturbide en Tlatlaya, otro tanto hacia Vicente Guerrero, quien también logró victorias sobre la tropa del comandante Moya y del coronel Berdejo, en enero de 1821.


Creación del Municipio

El pueblo de Tlatlaya que toda su vida estuvo sujeto en lo político y religioso al pueblo de Amatepec a partir del 21 se septiembre de 1849 se separa de éste, quedando  adscrito al Estado de México, con las siguientes poblaciones: Tlatlaya fue la cabecera municipal en forma genérica, su territorio está compuesto por las siguientes poblaciones: San Mateo, Santa María de la Goleta, San Juan Tetitlán, Santa Ana Zicatecoyan, San Antonio del Rosario, San Pedro Limón, San Felipe Tepehuastitlán, Santa María Ocoyotepec y el rancho de Rincón Grande.

La municipalidad de Tlatlaya se integra al distrito de Tejupilco de Hidalgo, segregándose del distrito de Sultepec, por decreto No. 33, de fecha 11 de septiembre de 1874.

Pasado 7 años por decreto num. 31, de fecha 13 de octubre de 1981, la municipalidad de Tlatlaya se integra al distrito de Sultepec de Alquisiras, segregándose del distrito de Tejupilco. Con fecha 17 de septiembre de 1919, se declara a Tlatlaya según lo estipulado en sus artículos  primero y segundo de la Ley Orgánica Municipal, como municipio libre del Estado de México.

Los movimientos zapatistas dentro del territorio del distrito judicial y rentístico de Sultepec, se sintieron con mayor fuerza desde 1911.

El 11 de febrero de 1912 entró en acción el zapatista Jesús  H. Salgado con 200 hombres a su  mando, donde tuvo un enfrentamiento con fuerzas federales las cuales causaron estragos en la cabecera municipal de Tlatlaya, pueblos y rancherías.

Durante los últimos 5 meses de 1912 se intensifica impetuosamente la vida revolucionaria en la región de las poblaciones de Amatepec y Tlatlaya,  para estas fechas había una gran concentración de cerca de 1,000 revolucionarios, los cuales habían establecidos  sus tropas de mando en estos dos lugares.

En 1913, en Texcaltitlán, Almoloya, Amatepec y Tlatlaya se encontraban los zapatistas dirigidos por Álvaro Lagunas, Rafael Valenzuela, Francisco Mora,  Graciano Ocampo,  Daniel Vivero y Encarnación Rosales. El zapatismo se difundió en toda la región no solo en el distrito de Sultepec, sino también por el distrito  de Temascaltepec y Valle de Bravo. Se levantaron juntas clandestinas a favor del zapatismo.

Durante esta lucha armada a toda costa los jefes revolucionarios invitaban a la gente de los pueblos para que se unieran al movimiento revolucionario. 

La cercanía del municipio de Tlatlaya con el estado de Guerrero, hicieron circular con frecuencia boletines expedidos por los jefes revolucionarios de guerrero, que además de dar a conocer inconformidades con el gobierno huertista llegaron a exhortar al pueblo a luchar en su contra.

Los constantes ataques a la población de Tlatlaya originaron inestabilidad y en 1914 quedó sin autoridades municipales causando problemas socioculturales, económicas y políticas.